San Blas se celebra en Tarazona con roscón

Sólo en una panadería de la ciudad han elaborado entre 1.500 y 1.600 roscones para hacer frente a la alta demanda 

Tarazona celebra San Blas este sábado 3 de febrero con el tradicional roscón. Las panaderías de la ciudad han trabajado contrarreloj para elaborar los dulces que consumirán los turiasonenses con motivo de esta festividad, y es que solo en Panadería Carcavilla han preparado entre 1.500 y 1.600 roscones que son comprados a primera hora de la mañana para ser bendecidos.

Cada 3 de febrero se venera a San Blas, quien fue médico y obispo de Sebaste en Armenia, ciudad que actualmente es Sivas en Turquía. Este mártir cristiano era conocido por obtener curaciones milagrosas. La leyenda cuenta que salvó a un niño que se ahogaba por una espina de pescado que se le había trabado en la garganta. Por ello, es el patrono de los otorrinolaringólogos.

En Tarazona San Blas significa roscón, dulces que llevan elaborando desde San Valero en las panaderías de la ciudad. «Comenzamos el día 29 con los roscones y terminamos el día de San Blas haciendo unos 1.500 o 1.600», explica Félix Carcavilla, de Panadería Carcavilla, señalando que «hace unos años nos copiamos un poco de Zaragoza con San Valero» teniendo cada vez más aceptación los roscones el día del patrón de la capital aragonesa.

Los roscones son de todos los tamaños y los hay rellenos de nata o sin relleno con azúcar por encima. «La masa es la misma, de pan dormido, y los ingredientes también, aceite de oliva, leche, azúcar y harina», indica Carcavilla. El proceso también es similar, «al ser la masa dormida se amasa muy temprano y se empieza a tocar a las tres o cuatro horas. Se forman las bolas y  luego tiene que estar otro tiempo reposando. Es hacer los agujeros y entonces, a reposar para luego poner en el horno».

Época de gran trabajo en las panaderías

Después de San Valero y San Blas, llega Santa Águeda, el día 5 con la tradición de las «teticas», que también las hay con nata o sin ella. Pocos días más tarde, es Jueves Lardero, donde se «hacen pasteles como los de San Vicente, pero con longaniza».

El día 14 de febrero con San Valentín el dulce también tiene su espacio. «Desde hace unos quince o veinte años hacemos corazones, de bizcocho y de hojaldre, todos rellenos de nata», comenta Carcavilla señalando que «pasa lo mismo que con San Valero, que cada vez se vende más».

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