San Atilano, la leyenda del patrón de Tarazona

La festividad del 5 de octubre coincide con la fecha de fallecimiento en el año 1009 del que fue obispo de Zamora

Según la leyenda y la tradición San Atilano, patrón de Tarazona, nació en la ciudad en el año 939 en el barrio del Cinto, en un solar en el que se erigió una iglesia en su honor y donde hoy se encuentra el Espacio Cultural que lleva su nombre. La festividad coincide con la fecha de fallecimiento del santo, que murió el 5 de octubre del año 1009 en Zamora, ciudad de la que fue obispo.  

San Atilano comenzó su vida sacerdotal en Los Fayos y después se trasladó a los montes de León junto a San Froilán, santo que fue obispo de León, con quien fundó el monasterio de Moreruela en la provincia de Zamora. Por su labor evangelizadora fue nombrado primer obispo de Zamora.

El papa Urbano II elevó a los altares a San Atilano y lo canonizó en el año 1092.

Tarazona no supo de la existencia del santo que nació en la ciudad hasta el siglo XVII, tras su conocimiento, se solicitó a Zamora parte de sus reliquias. El 28 de agosto de 1644 parte de los restos óseos del brazo de San Atilano llegaron finalmente a la ciudad, motivo por el que se celebran las fiestas patronales.

El pez y el anillo 

Cuenta la leyenda que San Atilano tiró al río Duero su anillo episcopal desde el puente romano de Zamora al considerar que no era digno de él. Entonces, se confinó a la providencia manifestando que asumiría su misión si algún día lo recuperaba. Años después, se cuenta, que en una posada en Zamora en las tripas de un pez encontró el anillo que había lanzado al río. Por esta leyenda, la imagen de San Atilano se representa con el pez en su mano y el anillo episcopal.

 

One thought on “San Atilano, la leyenda del patrón de Tarazona”

Deja un comentario